Django y Pablo XVIII

Postoqueaquiacabamos, el retuerno.
En los capítulos anteriores, nuessos heroes estaban ciercados en un Sallon en chamas, por el bando cruel de los Cabaleros Brabos, Los Federales y los indíos. Quando tudo parecia perdido, como siempre, fueran transportados en lo tiempo até más ou menos el presente por la arma que tiraran das manos del lagarton en el desierto. Siendo que voltaran a el passadon, más ou menos en el mismo instante que sairan, dientro del miesmo Sallon incendiado y ainda ciercados por tuedos os lados. Somiente que agora estã aconpanados de una chica. La senorita Patrícia. Patinha para los íntimos.
Y la luta continua, conpaneros.
Caminando y cantando y seguindo la liçon
Suemos tuedos iguales, braçons dados ou no
Nos quarteles ensinam antigas liçones
De vivir pela pátria y morrir sen raziones
Mem Ex Group
Ven vamos embora, que esperar no és saber
Quen sábe faz la hora, no espera acontecer!
Eta el musiquinha chata.
Más una aventura del usted sabe quien
con la participacion especiale de Ana Paula Arósio como la mamacita, nuevamiente.
Pausa para lo suspiro
Y Patrícia del la história Patomorphia.
Patrícia:
– Más, afinal, que espécie del lugar é este? Oh! Mi garganta! Mi voz! Que está aconteciendo com mi palabras? Porquie estoy hablando assi?
Django
– Pablo, la senorita louca agora habla nuessa lingua! Pena que estámos prestes a morrir, más una vez. Gostaria muito de hablar con ela sobre àquele lugar estrano onde estábamos antes. Sinto una estrana sensacion. No si sientes assi Pablo?
– Si Senor. Estoy a mi sentir cansado.
– Pablo! Oja! Contempla las chamas!
Las chamas en camera lenta
-Protege la mujer, Pablo! Una flexa está vindo en su direçon.
La flexa en camera lenta. Pablo se joga sobre Patrícia. Levanta su cabeça y la flexa voeja lentamiente até cravar-se en el balcon.
Una bala espatifa el vidron sobre el balcon, los cacos voam lentamente, Django pula y no é acertado.
– Pablo! O que está acontecer? Tudo viaja y camina y anda lentamiente! Somiente nós parecemos estar a una velocidad
normale!
– Debe ser efecho del arma que tiramos das manos del lagarton.
Patrícia abismada observa flexas incendiárias voando lentamente en um sallon que parecia ter saído de um spaguetti italiano sobre lo velho oeste. Olha para fuera del vidros quebrados del janelonas y contempla centenas del hombres vestidos como las velhas fotos sobre su mesa de la redacion. Devia esta sonhando. Essa era a respuesta. Un suenho.
Somiente un suenho.
-Pablo, seja como for, corramos para fuera del sallon, lebando la senorita que trouxemos sei lá de onde. En nuesso tipo de vida, corremos primero y perguntamos sobre las situaciones despues.
Django jogando Patrícia sobre las cuestas.
-Solte-me! su animal!
Django y Pablo si desviando de los tiros y flexas incendiárias retardadas. Django y Pablo y Patrícia si jogando por sobre las vidraças partidas. La multidon del índios en camera lenta. Los atiradores del Cabaleros Brabos en camera lenta. Django y Pablo Y Patrícia passando por la friente del bando sen serem atingidos. Django y Pablo parando distantes del ajuntamiento a friente del Sallon.
Lo tiempo repentinamiente passa a fluir normalmiente.
Lo Sallon desabando sobre el artilharia pesada del Federales.
La cancion del guerra del Federales siendo entoada.
– Sen Perdon. Sen Clemencia. Sen misericódia. Voen cabeças en la fria madrugada.
Lo generale erguendo su manos para los cielos y bradando:
– MUERTOS! LOS DESGRACIADOS ESTAN MUERTOS!
Django para Pablo, con la senorita en el colo:
– Sabe, Pablo. Sinto un cierto derespeito a nuessas vidas por parte del Generale. Una nueta de profundo prazer y tremenda alegria, conn nuessas muertes. Como puede? Alegra-se con la muerte de los otros hombres? No debia havir tristeza mesmo quando morre nuessos inimigos?
– É mui triste Senor. Aqueles que si alegran con la desgracia del otros. Su alegria só si completa con la perdicion del hombres. Fazen del destruiçon su vida y su caminos. La vingança é su cabestro y la espada su lei. Admiravél camino torto.
– Pablo. Oja! Capturaran uma mujer! Oja!
Una mujer del ojos azuis e tez branca é arrastada por los crués hombres del cabaleros Brabos y jogada às patas del cavalo negron del cruel y temível Generale del Federales. Django reconhece la mujer.
La mamacita.
Pedimos a tuedos os nuessos leitores que retiren de la friente del computador las crianças y personas com problemas cardíacos. La cosa vai pegar fuego.
Django solta Patrícia en el poerento chão.
– Senorita Patinha, esconde-te y foge. La ira del Django foi acesa y tuedas las árvores del campo del nuevo méxico no terian madera suficiente para alimenta-la.
La dor de la queda foi bien real para um suenho. Aquilo no era un suenho. Las letras garrafais del cartaz a sobre su cabeza gritan dientro de su alma. 1876.
La ciudad. Las flexas. Lo Sallon. Los Federales. La explosion en los trilhos del metro.
Aquilo era el passadon. Patrícia viajara en el tiempo.Esses hombres no eran dois loucos fantasiados del mexicanos. Eran dois mexicanos loucos.
Django jogando su pente del balas en lo chão. Django ajeitando su sombrero. Pablo jogando su pente del balas en el chão.
Pablo ajeitando su sombrero.
– LA ÚLTIMA BATALHA COMPANERO.
Lo generale segura com fuerça los cachos azulados del cabelon negron del mamacita.
– Entan, fuetes tu la bruja que destes guarida a los bandoleros? Oja agora mujer, su bandidos estan muertos en los
escombros del Sallon incendiado. Y tu serás acusada del traiçon. Vamos enforcar-te agora y jogar-te para serdes quemada junto del bandolerosmuertos.
La mamacita cospe en lo pé enfaxado del Generale.
Los hombres arrastando la mamacita para ser enforcada.
Django amarrando su lenço.
Pablo amarrando su lenço.
La corda siendo arremessada por los galhos del figuera.
La corda siendo passado por lo pescoçon de la mamacita.
Lo cabalo com la otra ponta dl corda siendo espantado y corriendo.
Pablo sacando su revólver a duzientos metros di distancia e estorando la corda.
Lo imenso ajuntamento si virando y ojando los dois hombres que corren en su direçon atirando.
Mui emocionante.
.
– Pablo! Lo paiol! Lo paiol! Lo paiol era un lugar onde la pólvora del ciudad era estocada. Estaba a cien metros del Sallon.
Pablo corriendo para dentro del paiol. Django corriendo para el paiol.
Cabaleros Brabos ciercando el paiol y atirando.
Django y Pablo si atirando para fora de los vidros traseros del paiol
El paiol si tornando história.
Patrícia caindo longe com lo delocamento de ar del paiol explodindo
La explosion derrubando los Cabaleros Brabos.
La ciudad incendiada.
Los ïndios fugindo ao veren el paiol explodindo
Mamacita si levantando y corriendo, segurando la cuerda amarrada na boca de un poço d,água y
pulando para dientro del miesmo.
La infantaria del Federales en confusion. Lo generale ordenado el grupo que atravesse la ciudad incendiada
en busca del Django y Pablo
Django y Pablo enegrecidos por la fumaça negra del pé ao sul del Postoqueaquiacabamos.
Los Federales avistan los dois hombres
Lo generale ordena los sescentos hombres sobre su comnado que destrocen aos bandoleros
– Sen Perdon. Sen Clemencia. Sen misericódia. Voen cabeças en la fria madrugada.
– Sen Perdon. Sen Clemencia. Sen misericódia. Voen cabeças en la fria madrugada.
– Sen Perdon. Sen Clemencia. Sen misericódia. Voen cabeças en la fria madrugada.
– Sen Perdon. Sen Clemencia. Sen misericódia. Voen cabeças en la fria madrugada.
– Sen Perdon. Sen Clemencia. Sen misericódia. Voen cabeças en la fria madrugada.
– Sen Perdon. Sen Clemencia. Sen misericódia. Voen cabeças en la fria madrugada.
– Sen Perdon. Sen Clemencia. Sen misericódia. Voen cabeças en la fria madrugada.
– Sen Perdon. Sen Clemencia. Sen misericódia. Voen cabeças en la fria madrugada.
– Sen Perdon. Sen Clemencia. Sen misericódia. Voen cabeças en la fria madrugada.
– Sen Perdon. Sen Clemencia. Sen misericódia. Voen cabeças en la fria madrugada.
Los dois hombres aguardam la chegada del pequeno exército del pé.
– Pablo. Mejor assi. Más, bien que poderiamos ter tido una musiquinha nuessa.
– Talvez, Senor.
– Talvez.
Inda que nos sobrassen sombreros tuertos
Y los caminos por que trilhamos nués
Posto que tudo más que nós desejamos
Importa no o que temos
Más o que suemos
Seran lembrados los hombres
Por su destino?

Ou si andaran retos diante del Dios?

No que encontren manchas na integridad
Que hasta si faz presente
Nos coraciones
Cada nino y nina nos foi precioso
Y cada vida nunca nos foi en vão
La injustiça doura los montes frios
Más la justiça quema en nuessos coraciones
Que la paz desejada
A muitas geraçiones
Derrame-se sobre la tierra
Y descanse en paz
Pablo sacando la arma tirada de las manos del lagarton en lo desierto.
En lo nuerte del Alaska una geleira si desprende.
En la tierra del fuego los vulcões si agitan
Una ciudad intera desapareceo del tierra en julho del 1876.
Três dias apués la explosion que iluminou tuedo el nuevo Mexico,
Una mujer saiu del dientro de un poço dágua en lo meion
Daquilo que si chamava Postoqueaquiacabamos.
Patrícia foi encontrada desmaiada por uma equipe de busca no terceiro dia de escavação no metro da estação do Largo da Carioca.
Admiraram-se que ela tenha ficado tanto tempo desacordada, com apenas alguns ferimentos leves.
Os apitos com barulho de pato, ensurdecedores, encheran o prédio da redação no dia em que Patrícia retornou ao trabalho.
Quando chegou na sua sala, fora as faixas de sempre decoradas com pato e a tradicional “bemvinda Patinha”,
tinha uma caixa de presente próxima ao seu computador.
Presente do Carlos Borges.
Era um patinho.
De verdade.
Patrícia chamou ele de Pablo.
Django Pablo

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Welington Institute Language

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